Construyendo un ecosistema digital de confianza en Iberoamérica: reflexiones desde la 7ª Cumbre IDForo 2025

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Head of Marketing & Communication Spain and Latam at Namirial

La 7ª Cumbre Iberoamericana IDForo, celebrada en Asunción (Paraguay) del 24 al 26 de noviembre de 2025, tuvo lugar en un contexto en el que lo digital se ha vuelto decisivo para el desarrollo y las sociedades demandan servicios más eficientes, seguros y accesibles. La identidad digital, las infraestructuras de confianza y la cooperación regional emergen como ejes estratégicos. Durante tres días, representantes de gobiernos, sector financiero, organismos multilaterales, empresas tecnológicas, academia y líderes empresariales coincidieron en un diagnóstico común: Iberoamérica está ante una oportunidad histórica para posicionarse como un bloque digital sólido, competitivo e integrado.

DPI: la arquitectura estratégica para el desarrollo digital

Una de las ideas fuerza de la cumbre fue el papel del Digital Public Infrastructure (DPI) como arquitectura esencial para cualquier economía digital moderna. El DPI trasciende lo tecnológico: es una visión estructural que exige una infraestructura común, confiable y compartida para que los servicios digitales funcionen plenamente.

El DPI se sustenta en tres pilares fundamentales:

  • Identidad digital confiable
  • Pagos digitales seguros y accesibles
  • Interoperabilidad de datos entre actores públicos y privados

Estos componentes permiten transacciones fluidas, seguras y trazables entre ciudadanos, empresas y administraciones. Su solidez determina la eficiencia, seguridad y escalabilidad de la economía digital.

Los organismos internacionales han adoptado el DPI como un marco recomendado porque ayuda a evitar duplicidades, fortalecer la resiliencia frente a ciberamenazas, reducir costos estructurales y acelerar la provisión de servicios públicos y privados. En este modelo, la identidad digital se configura como el elemento que interconecta a todos los participantes del ecosistema, habilitando un entorno de confianza transversal.

Para Latinoamérica, el DPI representa una oportunidad estratégica: modernizar infraestructuras digitales, fomentar la inclusión, elevar la competitividad y avanzar hacia servicios interoperables y transfronterizos. No obstante, exige progresos en gobernanza, sostenibilidad, estándares comunes y —como se subrayó en Asunción— una participación activa del sector privado, esencial para garantizar capacidad técnica, escalabilidad y adopción práctica.

La identidad digital como infraestructura crítica

La cumbre reforzó una idea determinante: la identidad digital ya no puede verse como un componente accesorio, sino como una infraestructura crítica de país. En un mundo donde las interacciones digitales se han vuelto la norma, la capacidad de verificar identidades de forma confiable es un requisito para la estabilidad, la competitividad y la seguridad.

La identidad digital habilita actividades esenciales: operaciones bancarias, trámites gubernamentales, servicios de salud, educación y movilidad. Es un pilar de la economía digital y un habilitador del bienestar ciudadano.

Los beneficios observados en países más avanzados son claros:

  • Integridad del sistema: reducción del fraude y mayor seguridad en interacciones clave.
  • Capacidad del Estado: administraciones más eficientes, transparentes y orientadas a datos.
  • Confianza del mercado: entornos regulatorios más previsibles que facilitan inversión e innovación.

Los países que desarrollen infraestructuras de identidad con visión estratégica estarán mejor posicionados para competir en mercados globales.

Hacia un ecosistema digital de confianza iberoamericano

Más allá de los avances nacionales, en Asunción se hizo evidente la necesidad de una visión regional compartida. Iberoamérica tiene la oportunidad de construir un ecosistema digital de confianza que conecte países, facilite el comercio transfronterizo y reduzca la fragmentación normativa.

La confianza digital se convierte en una ventaja competitiva que facilita la integración económica y el despliegue transfronterizo de servicios y modelos de negocio.

Esta visión impulsa además la internacionalización del sector privado, que podría aprovechar procesos estandarizados y reutilizables de onboarding, pagos, firma electrónica, cumplimiento normativo y verificación de credenciales. Entre los sectores con mayor impacto potencial destacan:

  • Banca y fintech: productos regionales bajo esquemas de identidad y autenticación reconocidos mutuamente.
  • Seguros: operaciones y reclamaciones digitales basadas en procesos comunes que reducen costos y simplifican la experiencia.
  • Telecomunicaciones y proveedores de servicios digitales: actores clave para habilitar identidad, conectividad y servicios de confianza a escala.
  • Universidades y sector educativo: credenciales interoperables que facilitan el reconocimiento de estudios y la movilidad académica.

La cumbre dejó claro que Iberoamérica cuenta con desafíos comunes, oportunidades compartidas y capacidad institucional suficiente para avanzar hacia un mercado digital basado en la confianza.

El crecimiento del DTM: eficiencia, transparencia y resiliencia

En un entorno donde las organizaciones necesitan optimizar procesos, fortalecer la gobernanza y asegurar continuidad operativa, el Digital Transaction Management (DTM) se consolida como un habilitador estratégico.

El DTM permite gestionar el ciclo completo de cualquier transacción digital con total trazabilidad. Más allá de digitalizar etapas aisladas, redefine procesos críticos y crea flujos más robustos y auditables.

Los beneficios para la alta dirección se perciben especialmente en tres dimensiones:

  • Velocidad de negocio: reducción de tiempos de ciclo, mayor agilidad operativa y aceleración del go-to-market.
  • Gobernanza y control: mayor capacidad de supervisión, auditoría continua y gestión de riesgos.
  • Resiliencia y continuidad: operación remota y distribuida sin pérdida de control, evidencias ni calidad del servicio.

En Iberoamérica, muchos actores han digitalizado procesos parciales, pero la verdadera transformación llegará cuando se orquesten flujos integrales y automatizados. El mensaje de Asunción fue claro: el DTM será una palanca clave de eficiencia, transparencia y competitividad en los próximos años.

Armonización en LATAM: Europa como referencia para nuevas oportunidades

Uno de los consensos más sólidos de la cumbre fue el reconocimiento del liderazgo europeo en identidad digital, servicios de confianza y marcos regulatorios avanzados. El modelo eIDAS y su evolución hacia eIDAS2 ofrecen un ejemplo probado de interoperabilidad, seguridad jurídica y colaboración multinacional.

Europa demuestra que es posible un mercado digital cohesionado, con reglas claras y herramientas comunes como el EUDI Wallet. Para Iberoamérica, donde la fragmentación regulatoria limita la integración, esta referencia adquiere especial relevancia.

Además, la relación entre ambas regiones se sostiene sobre una base económica sólida:

  • Europa es el principal inversor en América Latina, con alrededor de 785 mil millones de euros.
  • Y el tercer socio comercial, con cerca de 285 mil millones de euros en intercambios de bienes y servicios.

Europa ejerce también el conocido “Efecto Bruselas”, cuya influencia regulatoria se ha extendido con el GDPR y ahora con la identidad digital y los servicios de confianza.

Adoptar estándares internacionales inspirados en eIDAS2 permitiría a los países latinoamericanos:

  • Reforzar la seguridad jurídica, ofreciendo mayor previsibilidad normativa.
  • Alinear sus servicios digitales con estándares internacionales, consolidando un entorno más confiable y preparado para escalar.
  • Conectar sus economías con ecosistemas globales de confianza, facilitando inversión, cooperación y nuevos modelos de negocio.

En este contexto, en Asunción tomó fuerza la visión de avanzar hacia un Mercado Digital Iberoamericano, inspirado en el Mercado Único Digital Europeo. La complementariedad económica y los lazos históricos entre ambas regiones hacen de esta agenda una oportunidad realista para impulsar comercio, inversión y cadenas de valor digitales.

Impacto económico y social de un ecosistema de confianza

La identidad digital y los servicios de confianza no solo impulsan eficiencia administrativa; también tienen un impacto directo en la vida de las personas y en la competitividad de los países.

Un ecosistema de confianza genera beneficios concretos:

  • Más acceso y menos barreras para ciudadanos y empresas al vincularse con servicios financieros, sanitarios, educativos y gubernamentales.
  • Un entorno propicio para emprender y crecer, gracias a trámites más simples y marcos regulatorios previsibles.
  • Mayor confianza institucional, mediante servicios digitales seguros, coherentes y comprensibles.

A medida que avanza la economía digital, la confianza se vuelve indispensable para la cohesión y el progreso. Permite que el crecimiento sea más inclusivo y que la modernización estatal sea más efectiva.

Un momento decisivo para Iberoamérica

La cumbre dejó una convicción compartida: Iberoamérica está preparada para dar un salto cualitativo. La región cuenta con talento, innovación, visión y un consenso creciente sobre la importancia de la confianza digital como pilar del desarrollo.

Si los países consolidan infraestructuras robustas, marcos regulatorios coherentes y una perspectiva regional articulada, podrán posicionarse como un bloque relevante en la economía digital global. El desafío es grande, pero la oportunidad es histórica.

La 7ª Cumbre IDForo demostró que este camino no solo es necesario, sino posible, y que la región está lista para avanzar hacia un ecosistema digital de confianza que impulse crecimiento, inclusión y competitividad.

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